Cuando veas una bendición inesperada en tu vida, puedes darle gracias a Dios por el maná. Puedes decir, “¡Te doy gracias Dios por proveernos cosas buenas! ¡Gracias por el maná!” Puedes agradecer a Dios por la bendición que has recibido.
Puedes pedirle a Dios que también te ayude a bendecir a los demás. Puedes decir, “Dios ayúdame a llevar bendiciones a otros. Auxíliame a ser maná.”
Estos videos muestran cómo otras personas hacen sus bolsas de bendición:
Bolsas de bendición de higiene
Bolsas de bendición: Qué hacer y qué no hacer





